Génesis
Por qué cosemos en series cortas
Podríamos fabricar mil unidades de cada modelo. Hemos elegido no hacerlo, y el motivo no es solo romántico.
Cada pieza de Oreaster se monta a mano. El macramé se teje nudo a nudo y el patrón se ajusta pieza por pieza. Eso pone un techo natural a cuántas podemos hacer, y hemos decidido no forzarlo.
La consecuencia práctica, y la decimos por delante: a veces algo se agota y no vuelve. No es una táctica de escasez, es que un color de hilo se termina y el siguiente lote nunca sale exactamente igual.
A cambio hay dos cosas. La primera es que lo que llevas puesto no lo lleva media playa. La segunda, menos glamurosa pero más importante, es que podemos revisar cada pieza antes de que salga del taller.
Tenemos claro que esto no es para todo el mundo. Si buscas reposición inmediata y treinta tallas de todo, hay marcas que lo hacen mejor que nosotras. Nosotras hacemos otra cosa. Lo que hay hecho, en la tienda.








